El proyecto de final de carrera más largo del mundo
AVISO: ES LARGO
Todo empezó hará ya un año, en que me puse manos a la obra a ver de qué iba el prácticum al que me apunté. Mi objetivo era claro: hacer un practicum en investigación para saber de qué iba realmente eso de la investigación en psicología; pues ya había trabajado de becario de RR.HH. y como salida profesional no me convenció. Quería tener una opinión propia y clara sobre ese mundillo y, a día de hoy, doy por más que cumplido ese objetivo, a veces incluso creo que lo he cumplido varias veces.
Mi tutor me citó en Junio para una breve reunión (me doy cuenta que ya hace más de un año de eso). Él quería saber de dónde partíamos y hacia dónde podríamos ir, es decir, marcar un poco el camino que íbamos a seguir juntos. Me comentó que iba a ser un semestre de empaparse de un tema en cuestión en la UAB y si un caso avanzar algo, para más adelante en el segundo semestre, ir a una clínica de bastante prestigio de oftalmología para acabar de formar la investigación y pasar a hacer el experimento.
Parecía que la premisa obligatoria en todo esto era que el tema fuera relacionado con la visión, más concretamente con algo que se pudiera medir o realizar en la clínica, aprovechando todos los medios que me proporcionarían (en condicional porqué si al final hubiera hecho algo de oftalmología me hubiese gustado ver hasta qué punto me hubieran echado un cable...), pero al mirar temas e historias no me metí muy afondo con algo de visión, pues cualquier cosa tenía más que ver con oftalmología que con psicología. Así pues y después de un tiempo, mi tutor me comentó que tampoco era extremadamente necesario hacer nada en la clínica, me dio libertad en hacer una investigación de cualquier tema y más adelante, ya veríamos qué iba a hacer yo en la clínica, incluso igual no iba al final (una libertad de la que más adelante sería preso).
Cuando llegó septiembre, lo tenía decidido, quería hacer algo de seguridad vial, algo de percepción del movimiento, inspirado con el tema de la pérdida de la noción de velocidad al ir conduciendo una autopista por ejemplo. Me gustaba la idea de poder poner algún tipo demarcas que se percibieran diferentes al ir a mayor o menor velocidad; pero no llegó a prosperar, pues de aplicación muy bonita, era difícil crear una situación experimental clara y simple dónde pudiera controlar todo tipo de variables (cómo lo haría con un video de una autopista?¿, en esto la profundidad es muy importante y con una pantalla de ordenador no se pueden hacer milagros). De hecho, fue allí cuando ya me di cuenta de lo guapo que es eso de programar algo, en que Suriname me echó una mano con Visual pero no llegó muy lejos (me acuerdo de ese día que quedamos para que me explicaras como programar algo y en lugar de eso me lo hiciste todo tú solo, como resultado bien, ahora no aprendí nada), y eso que tan solo era el primer paso de todo: establecer la distancia mínima en que percibimos movimiento. El tema se puso peliagudo sería el primer punto de ofuscación pero disponía de tiempo y no me preocupó.
En una de las miles de charlas que tuve con A.M. (mi tutor) me enseñó un paper de un estudiante de doctorado de la UB sobre una ilusión más o menos curiosa: la color-motion asynchrony. No voy a entrar en detalles, pero imaginaos una serie de puntitos que se mueven repetidamente de arriba a bajo de la pantalla, es decir que van rebotando; además también imaginar que van cambiando de color de verde a rojo y viceversa. Pues bien, parece ser que para que veamos los dos cambios a la vez, el color debe cambiar 80 milisegundos antes que el rebote. No es que no me dejara dormir por las noches, pero me molestaba que le dieran tanta importancia a algo que contradecía todo aquello que durante la carrera me habían obligado a saberme de memoria: que el movimiento se percibe más deprisa que el color. Aparentemente debe ser así, pues sino que alguien me explique si es capaz de ver el color de una pelota de tenis antes de intentar esquivarla (en una situación en que no te esperas que te tiren una pelota a la cara, no sé si me explico... y sé de qué hablo).
Bien, pues me metí a fondo con eso y probé con Flash, con Visual Basic, con Direct RT hasta con Powerpoint, todo para no meterme con lo que acabé hasta las pelotas: Matlab. Una vez llegados a este punto, me tuvo que ayudar todios (desde aquí os doy las gracias), aunque no me pudisteis servir de gran cosa pues no era solo Matlab sino también Psychtoolbox, una especie de plug-in que ya va por libre con sus funciones etc.
Seguí adelante modificando un experimento ya hecho de A.M. y compañía (podeis buscar flash lag effect en google), y aunque estoy resumiendo mucho, prácticamente eso me llevó desde enero hasta el mes de Julio. Se solucionaron problemas, como poder contar bien un tiempo de reacción, tiempos de aparición de las bolitas, además de reformulaciones infinitas del objetivo de la investigación, cambiando de tarea, de estímulos, bolitas, puntos, colores, etc, todo sin parar hasta el 5 de julio, fecha en que doy por finalizado mi practicum, mi “pequeña” investigación.
Sólo comentar que presentamos esta investigación al 2º Congreso Ibérico de la Percepción, en Madrid, que tuve dos días de machaque de conceptos e historias de psicología pero que estuvo bien; ya que no todos los días puedes ver catedráticos no sólo hablando de psiconosecuantos sino también rajando a muerte de los distintos compañeros, de otras universidades. Eran 3 días, pero el viernes me lo tomé de turismo por Madrid y por la tarde aunque estuve en el congreso yo estaba en mi mundo, pensando en mi futuro alejado de todo esto.
Para finalizar semejante speech, os presento mi aportación a ese congreso, fue presentar un poster en una sala junto a otros posters (todos estudiantes de doctorado para arriba) y aunque un par de profesores y una rusa me tocaran un pelín las bolitas (no, no tenía nada que ver con la Kournikova os lo aseguro), me gusta pensar que era uno de los trabajos (de poster) más rigurosos (aunque pasamos por alto muchas cosas) y más interesatnes desde mi modesto punto de vista.
PS. se me pasó comentar que mí paso por la clínica fué obligatorio, que perdí cada minuto de cada lunes yendo para ver como se hacia un copiar pegar en un Excel, que aunque sí aprendí un par de cosas de trigonometria, no esperaba encontrarme lo que me encontré y mucho menos ver el mal compañerismo que, a pesar del mucho prestigio que puedan tener, se puede dar en una clínica privada.

2 comentaris:
Guay Xiwi, estás a puntet de guanyar el Novell de psicologia (que no existeix crec), espero que segueixis escrivint posts al blog.
ET deixes detallets com l'àmplia il·luminació que hi ha al laboratori, amb grans vistes al campus, que tenieu allà unes ulleres 3D i una orella gegant de plàstic (determinants per al deenvolupament del projecte).
També a destacar les grans sessions de boletes amb el matlab amb els pobres subjectes, els quals somiaven amb la pantalla de nit. Tot sigui per la ciencia!
yaves quantes hores i què bones hores allà tancat tant matí com tarda en un zulo que enlloc de finestres té més zulos petitets amb menys ventilació per a ofegar-se; on l'aire acondicionat treu aire calent quan funciona bé i aspira l'aire quan va malament...
Tot ple de posters d'estudis a mida que els vas mirant et semblen més rebuscats i dificils de comprendre, epr no parlar dels experiments de ciències naturals que vam posar en pràctica, i no parlo de les boletes, el de les cartes del poker, etc, nono, aprlo de ficar una planta a veure si aguanta sense llum solar ni aliments només amb radiacions wifi i tb un altre expe de deixar menjar a terra durant mesos (pq no venien a netejar mai el lab) i comprovar que ni les formigues hi entraven...
aiiiixxxxxx
El dimecres definitivament vaig borrar qualsevol mostra del meu pas per allà, desde tota la merda que tenia al pc fins a un diari del metro de quan el barça va guanyar la copa d'europa
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