Premios Darwin
Ja fa temps que pensava en comprar-me un llibre que es diu Los Premios Darwin i amb les noves tendències d'impressió que últimament estem duent a terme mentre estudiem hi he donat moltes voltes a molts llibres.
Aquest llibre reuneix els casos a qui se li ha atorgat aquest premi i que s'entreguen simbòlicament a aquelles persones que han mort d'una manera més aviat ridícula. No deixa de ser una mica macabre però mirant-lo amb humor, crec que està força currat si el que es vol és entretenir-se una estona i a més a més aprendre dels errors de les tonteries dels altres. Personalment em tira més aquest segon motiu, no se sap mai si aquella tonteria que creus que farà gràcia, pot fer-te la gràcia a tu mateix, cal anar amb molt compte, fer el gilipollas no és fàcil, només els professionals poden.
Aquest premi simbòlic només es dóna si:
- el personatge en qüestió ha mort d'una manera molt tonta,
- i que NO hagi tingut fills
(excepcionalment crec que també es dóna si el personatge no ha mort, però gairebé; això si, sempre i quan la cosa sigui bastant patètica).
És molt important que no hagi tingut descendència, d'aquí el seu nom, ja que irònicament, s'agraeix que els seus gens no passin a les següents generacions.
Fico un parell de casos per a que veieu de què us parlo i segurament pensareu dues vegades quan feu una mica el burro.
1989
En Francia, Jacques LeFevrier quiso asegurarse de su muerte cuando intentó el suicido. Fue a la cima de un acantilado y se ató un nudo alrededor del cuello con una soga. Amarró el otro extremo de la soga a una roca grande. Bebió veneno y se incendió la ropa. Hasta trató de dispararse en el último momento. Saltó al precipicio y se disparó al mismo tiempo. La bala no lo tocó pero al pasar cortó la soga sobre él. Libre de la amenaza de ahorcarse, cayó al mar. El repentino zambullido en el agua extinguió las llamas y le hizo vomitar el veneno. Un pescador caritativo lo sacó del agua y lo llevó a un hospital, donde murió… de hipotermia.
Agencia Reuters, Londres, 1996
Un campesino polaco, Krystof Azninski, podría clasificarse como el hombre más "macho" de Europa al decapitarse él solo. Azninski, de 30 años, había estado bebiendo con amigos cuando alguien sugirió que se desnudaran y jugaran algunos "juegos de hombres". Comenzaron por golpearse uno a otro en la cabeza con carámbanos, pero luego un hombre cogió una sierra mecánica y se cortó la punta del pie. No queriendo quedarse atrás, Azninski tomó la sierra y gritó "¡Miren esto, entonces!" giró la sierra eléctrica hacia su propia cabeza y se la cortó.
"Es raro" dijo un compañero "porque cuando era joven, le gustaba ponerse la ropa interior de su hermana. Pero murió como un hombre".
25 de marzo de 1993
Una dieta terrible y una habitación sin ventilación se han indicado como las causas principales de la muerte de un hombre a quien su propio gas lo mató. No había señal alguna en su cuerpo pero la autopsia reveló grandes cantidades de gas metano en su sistema. Su dieta consistía principalmente en legumbres y coliflor (y algunas otras cosas): una combinación perfecta de alimentos. Aparentemente, el hombre murió mientras dormía por haber respirado la nube venenosa que flotaba sobre su cama. Si hubiese estado fuera, o si hubiese tenido la ventana abierta, no habría sido fatal. Pero el hombre estaba herméticamente encerrado en su habitación aislada. Era "...un hombre obeso con una gran capacidad para crear (este gas peligroso)." Tres de los rescatadores se enfermaron y uno fue hospitalizado.
La historia del Chevy Impala JET
El último ganador fue el misterio dueño de un Chevy Impala propulsado a chorro. La Patrulla de Carreteras de Arizona (E.E.U.U.) tropezó con un montón de metal derretido empotrado en la ladera de un precipicio junto a una curva de la carretera. Los restos se parecían a los de un accidente aéreo, pero tenían aspecto de automóvil y no se había informado de ningún accidente aéreo en la zona.
Un laboratorio reconstruyó la historia. Parece ser que el conductor había conseguido de alguna manera una unidad JATO (Jet Assisted take off-en realidad un cohete de combustible sólido) que se utiliza para dar una "empuje" extra a los aviones militares de transporte pesado para despegar desde aeródromos cortos.
Condujo su Chevy Impala al interior del desierto y encontró un largo tramo recto. Entonces enganchó la unidad JATO a su coche, entró dentro, cogió velocidad y encendió el dispositivo de motor a reacción. Los policías estimaron que el conductor del coche encendió el cohete a una distancia de 3 millas (5 km.), aproximadamente, del lugar del choque. Allí, el asfalto estaba quemado y derretido.
Alcanzó el empuje máximo en menos de 5 segundos, con lo que el Chevy alcanzó velocidades de más de 350 mph (560 km./h.) y continuó a máximo empuje durante unos 20-25 segundos adicionales, el conductor, que no era piloto, habría experimentado lo más parecido a las fuerzas gravitatorias que normalmente están reservadas a los pilotos de cazas F-14 bajo una post-combustión completa, básicamente le provocó quedar inconsciente durante el resto del suceso.
El último ganador fue el misterio dueño de un Chevy Impala propulsado a chorro. La Patrulla de Carreteras de Arizona (E.E.U.U.) tropezó con un montón de metal derretido empotrado en la ladera de un precipicio junto a una curva de la carretera. Los restos se parecían a los de un accidente aéreo, pero tenían aspecto de automóvil y no se había informado de ningún accidente aéreo en la zona.
Un laboratorio reconstruyó la historia. Parece ser que el conductor había conseguido de alguna manera una unidad JATO (Jet Assisted take off-en realidad un cohete de combustible sólido) que se utiliza para dar una "empuje" extra a los aviones militares de transporte pesado para despegar desde aeródromos cortos.
Condujo su Chevy Impala al interior del desierto y encontró un largo tramo recto. Entonces enganchó la unidad JATO a su coche, entró dentro, cogió velocidad y encendió el dispositivo de motor a reacción. Los policías estimaron que el conductor del coche encendió el cohete a una distancia de 3 millas (5 km.), aproximadamente, del lugar del choque. Allí, el asfalto estaba quemado y derretido.
Alcanzó el empuje máximo en menos de 5 segundos, con lo que el Chevy alcanzó velocidades de más de 350 mph (560 km./h.) y continuó a máximo empuje durante unos 20-25 segundos adicionales, el conductor, que no era piloto, habría experimentado lo más parecido a las fuerzas gravitatorias que normalmente están reservadas a los pilotos de cazas F-14 bajo una post-combustión completa, básicamente le provocó quedar inconsciente durante el resto del suceso.
El individuo siguió sobre la carretera durante aproximadamente 2,5 millas (4 km.) (15-20 segundos) antes de que el conductor aplicara y quemara completamente los frenos, reventara los neumáticos y dejara marcas de goma sobre la superficie de la carretera.
Llegó a volar durante otras 1,4 millas (2,3 km.), impactando en la ladera del precipicio a una altura de 125 pies (40 m.), dejando un cráter negro de tres pies de profundidad en la roca. La mayoría de los restos del conductor no fueron recuperables; no obstante, se extrajeron fragmentos pequeños de hueso, dientes y cabellos del cráter y se quitaron fragmentos de una uña en un trozo de escombros que parecía ser un trozo del volante.
5 comentaris:
Esta molt divertit, pero molt patillada no? La primera no cola...
weno, q ho sembli no vol dir que no pugui passar, de fet, el llibre son casos documetnats crec, i de gilipolles el mon esta ple, jo mho crec
Em recorda a la canço dels Def Con Dos - pánico a una muerte.. ridícula.
P.ex, ahogarse en la piscina de un barco.
de totes maneres sigui o no de veritat magrada saber que amb coses coma kesta la gent ja no fara lo tipic de mamà mamà sin manos! weno, com a minim jo mho pensaré dues vegades xD
7 de mayo 1999. En marzo en Bucharest, Romania, el futbolista profesional Mario Bugeanu y su novia murieron accidentalmente de envenenamiento por inhalación de monóxido de carbono en su automóvil mientras hacían el amor.
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